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Nosotros

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El Ministerio

Hay una sola razón por la que Primera Iglesia Bautista de Huancayo existe: que Dios sea glorificado. No una iglesia que busca su propio nombre, ni su propio crecimiento, sino una congregación que existe para que “a Él sea gloria en la iglesia y en Cristo Jesús, por todas las edades, por los siglos de los siglos” (Efesios 3:21). Esa es, sencillamente, nuestra razón de ser.

Desde nuestros inicios, no hemos buscado agradar oídos ni suavizar el mensaje. Nuestra misión ha sido —y sigue siendo— hacer que el consejo completo de la Palabra de Dios sea proclamado, sin recortes, sin componendas, un versículo a la vez. Creemos que la Escritura no necesita ser mejorada ni adornada con sabiduría humana; solo necesita ser predicada con fidelidad, porque es la Palabra viva de Dios la que hace la obra que solo Él puede hacer en el corazón del hombre (Isaías 55:11).

Somos una congregación del Señor Jesucristo. No un club religioso, no una institución cultural, sino un cuerpo vivo sometido a la autoridad de las Escrituras, rendido a la centralidad del evangelio, y entregado por completo a la misión de Dios — todo para Su gloria.

Cuatro convicciones — nuestros pilares — sostienen todo lo que somos y hacemos:

  • La gloria de Dios. No predicamos para entretener, ni nos congregamos para sentirnos bien; existimos para que Dios sea exaltado en Su iglesia, ahora y por los siglos de los siglos (Efesios 3:21).
  • La predicación de la Palabra. Subimos al púlpito no a compartir opiniones, sino a proclamar lo que Dios ya ha dicho — a tiempo y fuera de tiempo, con paciencia y doctrina, sea que se reciba con gozo o con resistencia (2 Timoteo 4:2).
  • La edificación de los hermanos. La iglesia no es un edificio ni un evento semanal; es un cuerpo que crece hacia la madurez en Cristo, donde cada creyente es equipado para servir y ninguno camina solo (Efesios 4:12).
  • La extensión del reino de Dios. No nos quedamos dentro de nuestras cuatro paredes. Recibimos poder del Espíritu Santo para ser testigos de Cristo y hacer discípulos — en Huancayo, en el Perú, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8).

Como iglesia bautista, sostenemos con firmeza la autoridad suprema de las Escrituras, la salvación que es por gracia mediante la fe en Jesucristo y en nadie más, el bautismo por inmersión como testimonio público de una vida que ha pasado de muerte a vida, y la verdad de que todo creyente tiene acceso directo al Padre a través de Cristo, sin necesidad de mediador humano alguno.

Si buscas una iglesia donde la Palabra se predique sin diluir, donde el evangelio sea el centro y no la periferia, y donde puedas crecer junto a hermanos que toman en serio las cosas de Dios — este es tu lugar.